viernes, 10 de mayo de 2013

¿Y si hago..... un ANGEL FOOD CAKE?


Cuando entré en el universo de la repostería, porque un mundo se queda pequeño para todo lo que puedes hacer, aprender, comprar, leer..., al primer sitio donde acudí fue a internet. Entonces fue cuando comencé a ver las infinitas recetas, utensilios y palabras raras (buttercream, frosting, fondant...) que rodeaba todo esto.
Y claro, la cabeza llega un momento que te da vueltas y no dejas de ver cupcakes, galletas, tartas, pasteles...... Así que al final, optas por la opción de buscar una receta que no tenga ingredientes que eres incapaz de pronunciar o que no sabes si se compran en un supermercado o en una farmacia, que no necesites utensilios que hasta ese momento si te los hubiesen nombrado los hubieras utilizado para arreglar el coche y que sobre todo no corras el riesgo, por tu falta de experiencia, de que tu horno salga ardiendo... o lo que es peor, que sufras una intoxicación!
¿Y la alegría que te llevas cuándo haces tu primera receta y no hace falta que la utilices como tabla de cortar? Y sin darte cuenta, amiga mía, te has enganchado. En mi caso, seguí investigando y... oye... cada vez me sonaban menos a chino las cosas!!!
Todavía me acuerdo del día que descubrí el ANGEL FOOD CAKE, se me pusieron los ojos como platos e inmediatamente lo apunté en mi cuaderno de recetas pendientes.


Llegó el día y, preparada con receta en mano, me propuse hacerlo. En El Rincón de Bea hay un post  muy bien explicado sobre cómo hacerlo. A primera vista puede parecer un simple bizcocho, pero ufffffffff cuando das el primer mordisco y mientras se te cae una lágrima, te repites mil veces "¿por qué he tardado tanto en hacerlo?, ¿por qué he tardado tanto en hacerlo...? y de repente surge el amor ^.^
Voy a parecer una loca, lo sé, pero es un bocado tan suave, esponjoso, delicado, dulce..... y ahora mismo "trending topic" dentro de mis bizcochos preferidos.
Es un bizcocho muy fácil y rápido de hacer pero hay que tener mucho cuidado con el batido de las claras. Si lo batimos poco, no conseguiremos que se incorpore el suficiente aire. Y si nos pasamos, las claras quedarán secas y se desinflaran.
Lo ideal es hacerlo en el molde especifico para ello. Es un molde que tiene unas patitas, porque el Angel Food Cake necesita enfriar boca abajo. Pero no os preocupéis, que el no tenerlo no va a evitar que vosotros también os acabéis enamorando. Se puede sustituir por un molde de tubo y no antiadherente.
Cuando lo saquéis del horno, tened a mano una botella de vino o un embudo o algo que podáis encajar en el agujero del molde y que mantenga elevado el bizcocho.



Os dejo la receta y solo quiero deciros que, si decidís hacerlo, no habrá marcha atrás y este bizcocho pasará a formar parte de vuestra familia. Luego no me echéis en cara que no os avisé :-P

¡¡¡¡Feliz fin de semana!!!!

Sory

ANGEL FOOD CAKE (molde de 18 cm)
  • 9 claras de huevo (en Mercadona venden botes de claras pasteurizadas que son perfectos, indican justo 9 claras y son de 300gr por lo tanto cada clara pesa 33 gr)
  • 100 gr de harina todo uso
  • 200 gr de azúcar
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de cremor tartaro
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla
  • 2 cucharaditas de extracto de almendras (opcional)
Precalentar el horno a 170º.
Tamizamos la harina y el azúcar por separado, unas cuatro veces. Cuantas más veces mejor, así conseguiremos una textura más fina.
Ponemos las claras en un recipiente y tamizamos el cremor tártaro y la sal sobre ellas, comenzamos a batir.
Batiremos las claras poco a poco y cuando empiecen a espumar iremos subiendo la velocidad. Seguiremos batiendo a velocidad media-alta hasta que las claras estén blancas y esponjosas. Para comprobar que están en el punto perfecto, comprobaremos que en las varillas se forman picos blandos y que caen hacia un lado.
En este momento, seguiremos batiendo a la misma velocidad y comenzaremos a incorporar el azúcar ( 2 cucharadas cada 15 segundos). Conseguiremos el punto exacto, cuando las claras estén brillantes, totalmente firmes y se queden picos derechos hacia arriba sin caerse.
Ahora añadimos los extractos y batiremos durante un minuto más. 
A continuación, incorporaremos la harina tamizada en dos veces, pero antes de incorporarla volveremos a tamizar. Este paso lo haremos a mano con una espátula de silicona, haciendo movimiento circulares desde el centro hacia fuera y girando a la vez el recipiente.
Echaremos la mezcla sobre el molde y alisaremos para que quede igualado, aunque esto no tiene que quedar perfecto porque luego será la base.
Horneamos durante 40 minutos con calor arriba y abajo, comprobamos con un palito pinchando en el centro que esta seco. Si sale húmedo o con trocitos pegados, lo dejaremos otros cinco minutos mas. Nunca hornear más de 50 minutos.
Mientras lo horneamos, el bizcocho subira mucho pero no te preocupes que bajará un poco al final de la cocción.
Tan pronto lo saquemos del horno, le daremos la vuelta al molde (recuerda sino tienes el molde con patitas, ten a mano la segunda opción) y lo dejaremos enfriar durante una hora o hasta que el molde este frío.
Para desmoldarlo pasaremos una espátula o cuchillo alrededor del molde y de una sola vez. Ahora lo dejaremos enfriar totalmente, boca abajo, sobre una rejilla.


Notas:

  • Lo podemos servir espolvoreado de azúcar glass, acompañado de helado de vainilla, con sirope de chocolate, con frutas, etc.
  • Puedes utilizar otro tipo de extractos, como almendras, avellana, limón, naranja....
  • Asegúrate bien de que ni el bol donde batas las claras, ni las varillas tienen grasa, esto haría que se pegara a las paredes y que no subiese la masa.
  • Queda totalmente PROHIBIDO engrasar el molde. Puedes poner un papel de hornear recortado con el tamaño de la base.
  • El cremor tártaro se utiliza para estabilizar las claras y también para rebajar el PH de la mezcla, haciendo que la miga sea mucho más blanca.




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