domingo, 29 de septiembre de 2013

¿Y si hago... TARTA DE ZANAHORIA (CARROT CAKE) ?


¡BIENVENIDO OTOÑO!. Hace una semana que hizo su aparición de una manera algo tímida y sin apenas ruido, de hecho esta semana ha seguido siendo bastante veraniega y me he encontrado todas las mañanas mirando al cielo esperando esos super diluvios que nos decían los hombres del tiempo. Pero parace que, por fin, se le ha quitado la timidez y oficialmente se encuentra entre nosotros para quedarse unos mesecitos.


En este primer fin de semana otoñal hemos celebrado el cumpleaños de mi suegro. A parte de que mi suegro es el catador oficial de mis postres ¡que paciencia tiene!, creo que me teme cada vez que digo que estoy probando alguna receta porque sabe que gran parte de ella, sino es entera, irá a parar a su estómago.
Eso sí, nunca se queja y todo le gusta, así que yo tan contenta de tener un catador tan bueno, porque como seguramente nos pasa a la mayoría, siempre tienes inseguridades sobre las recetas y piensas que no esta lo suficientemente bien, pero oye... es verle probarla y decirme que está buenísima y me levanta el ánimo. Además siempre pienso que si estuviera mala, y por mucho que quiera llevarse bien con su nuera para que cuide bien a su hijo, no se lo comería ¿verdad? :-P


Para esta vez decidí hacer tarta de zanahoria o carrot cake y fue todo un acierto. He intentado buscar el origen de este pastel o tarta pero no hay mucho, los primeros libros de cocina que hacen referencia al uso de zanahoria en pasteles son del siglo XIX. Los historiadores de alimentos creen que nuestra versión más moderna de este pastel probablemente descienda del pudin de zanahoria medieval que disfrutaban los ciudadanos europeos. Durante la época medieval el azúcar y otros edulcorantes eran difícil o caros de encontrar, por eso lo sustituían con zanahorias, remolacha o calabazas dándoles ese toque dulce.


Como no he encontrado mucho sobre su origen, pues os cuento un poco los beneficios de la zanahoria y así mi suegro no se sentirá tan mal cuando vaya al gimnasio y quiera quemar la tarta que se ha comido.
  • Contiene sustancias naturales que bloquean la absorción del colesterol y ayudan a depurar la sangre.
  • El consumo de zanahoria, puede ser muy importante para tratar la ceguera nocturna y la fotofobia.
  • Es un vegetal ideal para preparar mascarillas caseras.
  • Favorece la formación de glóbulos rojos previniendo de esta manera la anemia y la disminución de defensas.
  • La zanahoria es una gran aliada de la vista, ayuda a prevenir la degeneración macular así como a mantener la agudeza visual.
  • Es un alimento con muy bajas calorías, mucha fibra y poco o nada de grasas. Brinda saciedad.
  • Tienen un alto contenido en fibra soluble por lo que son buenas para combatir el estreñimiento.
  • Regula los trastornos digestivos como las diarreas.
  • Tiene grandes propiedades antioxidantes.
La lista podría ser infinita así que esta claro que esta tarta es sana, sana, sana ^_^ ¡ Suegro, puedes comer todo lo que quieras, no te preocupes!

Bueno os dejo la receta, es un bizcocho muy ligero, con un sabor muy peculiar y bastante esponjoso. La crema de queso se complementa perfectamente con él.
Si os animáis a hacerla espero que os guste tanto como a nosotros.


¡ Un besazo enorme!

Sory

TARTA DE ZANAHORIA "CARROT CAKE" (2 moldes de 18 centímetros o 3 moldes de 15 cm)
  • 140 ml de aceite de girasol
  • 200 gr de azúcar moreno
  • 3 huevos grandes
  • 90 gr de nueces finamente picadas
  • 320 gr de zanahorias peladas y ralladas
  • 280 gr de peras conferencia peladas y picadas
  • 290 gr de harina todo uso
  • 3/4 de cucharadita de bicarbonato
  • 3/4 de cucharadita de levadura química
  • 3/4 de cucharadita de canela en polvo
  • 1/2 cucharadita de jengibre
  • 1/4 de cucharadita de nuez moscada
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 125 ml de agua hirviendo
CREMA
  • 120 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 125 gr de queso crema
  • 300 gr de azúcar glass
PREPARACIÓN
  1. Precalentamos el horno a 170º con calor arriba y abajo sin ventilador.
  2. Tamizamos la harina, bicarbonato, levadura, canela, jengibre, nuez moscada y sal. Reservamos.
  3. Batimos el azúcar moreno y el aceite.
  4. Añadimos de uno en uno los huevos hasta conseguir una crema espesa. No añadiremos el siguiente huevo hasta que esté bien integrado el anterior.
  5. Añadimos la zanahoria, la pera, el agua y extracto de vainilla. Batimos hasta que se incorporen completamente.
  6. Agregamos los ingredientes secos en dos partes, batiendo a velocidad baja. Recuerda no batir mucho si no el bizcocho quedará apelmazado.
  7. Por último añadimos las nueces, integrándolas con movimientos envolventes mediante una cuchara o espátula.
  8. Horneamos durante 45 - 50 minutos o hasta que pinchemos un palito en el centro y salga seco.
  9. Dejamos enfriar dentro del molde sobre una rejilla. Una vez el molde este templado, desmoldamos y que siga enfriando sobre la rejilla.
  10. Ahora preparamos la crema, para ello primero tamizamos el azúcar glass.
  11. Batimos la mantequilla junto al azúcar a velocidad máxima hasta conseguir una crema esponjosa y blanca.
  12. Añadimos el queso y seguimos batiendo a velocidad máxima hasta que este totalmente integrado.
MONTAJE
  1. Nivelamos los dos bizcochos con una lira o bien con un cuchillo de sierra.
  2. Untamos un poco de crema sobre la base de cartón o plato sobre la que irá la tarta.
  3. Ponemos boca abajo el primer bizcocho y echamos una capa generosa de crema. No importa que se salga por los lados.
  4. Ponemos el otro bizcocho también boca abajo y volvemos a echar una capa generosa de crema. 
NOTAS
  • Yo utilicé peras, pero puedes usar piña en su jugo, higos, melocotón... lo que más te guste.
  • Si no vas a usar la crema al momento, métela en la nevera. Cuando la vayas a usar le das un golpe de batido.
  • Conservar la tarta en la nevera (por el queso).
  • Puedes hacer la decoración que más te guste, yo hice ondas con la espátula.
  • Horneé los bizcochos la noche anterior, los envolví en papel film y los deje a temperatura ambiente.

domingo, 22 de septiembre de 2013

¿Y si hago...CHEESECAKE " IN A JAR"?


Ayer fue el Día mundial de Alzheimer y por eso la entrada de hoy quiero dedicársela a los enfermos, cuidadores, familiares, voluntarios y profesionales que día a día conviven con esta enfermedad.

Algunos de vosotros habréis tenido o tenéis a familiares muy cercanos sufriendo esta enfermedad, otros solamente son personas conocidas para vosotros y finalmente algunos no la habéis llegado a tratar directamente. Pero creo que todos somos capaces de imaginar, por un momento, lo que supone esta enfermedad; ir perdiendo poco a poco tus recuerdos, tu autosuficiencia, tu buen estado físico, tu posibilidad de comunicarte normalmente con los demás, de expresar lo que sientes..... y muchas cosas más sin las que muchos de nosotros seríamos capaces de imaginarnos nuestra vida.
Ellos lo hacen, aún sabiendo que todo esto irá ocurriendo y que en muchos momentos serán conscientes de ello. Te demuestran su fuerza, su entereza, su espíritu luchador, hacen que no pasa nada y que la vida sigue con toda la normalidad, sin que haya nada que este cambiando su mundo. Siguen regalándote una sonrisa cada vez que llegas a casa, piden perdón por esos momentos en los que no son conscientes de sus actos, aceptan tu ayuda, confían en ti y en ningún momento dejan de darte todo su cariño, porque al final será lo que todos nos llevemos y con lo que todos nos quedamos, el cariño y amor que hemos recibido.


Ellos solos no son capaces de conseguirlo, siempre tienen al lado a su cuidador, su bastón. El cuidador es todo un gladiador, lucha por el enfermo, le cuida, le da todo su cariño y su tiempo, no tiene sueño, ni siente dolor y su única prioridad es él. Su papel es tan importante y duro que, aunque me vuelva a repetir, muchos de nosotros no seríamos capaces de asumirlo.

Y para estos dos luchadores es muy importante tener el respaldo de su familia, profesionales y voluntarios, que siempre les ayudaran a  levantarse por si alguna vez les flaquean las fuerzas. Me gustaría nombrar a AFA Alcala, constantemente dispuestos a escuchar, asesorar y brindar su ayuda a cualquiera que lo necesite.



Creo que por todo esto y por muchos otros motivos, se merecen que les dedique este entrada pero en especial se lo dedico a mi padre, mi madre, mi familia y AFA Alcalá.

Así que desde aquí quiero transmitir toda mi fuerza y energía para todos aquellos en los que se ha instalado en su vida esta enfermedad, sin pedir permiso y sin intención de marcharse. Que lo más importante es el cariño; vivir, dar y hacer todo con cariño y esto hará que haya muchísimos momentos buenos y que los malos sean un poquito menos malos.


Y ahora toca ir con la receta, ¡ME ENCANTAAAAA! ¿no os parece una cucada como quedan?. Son minicheesecake y cada uno en su tarrito, de esta forma puedes disfrutar tu solito sin que nadie te lo quite , solo estas tú y él, decidido a comértelo todo entero de una sentada sin tener que compartirlo ^_^

Es muy fácil y rápido de hacer, además creo que es una presentación genial de un postre para cuando tienes invitados en casa, quedas como un verdadero profesional. Otra ventaja más es que se puede tapar y llevarlo a alguna comida o cena que te hayan invitado y te apetezca llevar el postre.

Espero que os guste mucho y que os animéis a hacerlo ;-)



Besazosssss

Sory

CHEESECAKE " IN A JAR" (4 tarros de mermelada)

PARA LA BASE
  • 300 gr galletas tipo digestive trituradas
  • 75 gr de mantequilla
  • 65 gr de azúcar moreno
  • 1/2 cucharadita de canela
PARA LA CREMA
  • 250 gr de queso crema
  • 400 ml de nata para montar (33% materia grasa)
  • 100 gr de azúcar blanco
  • Zumo de 1 limón
PARA LA DECORACIÓN
  • Compota de manzana
Primero hacemos la base, para ello derretimos la mantequilla y reservamos.
Trituramos las galletas y añadimos el azúcar moreno y la canela. Incorporamos la mantequilla y mezclamos hasta que se formen migas.
Repartimos esta mezcla entre los tarros y presionamos por el centro y los laterales. Metemos los tarros al congelador mientras preparamos la crema.
Batimos el queso, cuando este cremoso añadimos la nata y seguimos batiendo. Vamos incorporando poco a poco el azúcar y por último el zumo de limón, batimos hasta conseguir una mezcla muy cremosa.
Volvemos a repartir la mezcla entre los tarros y cubrimos con tanta compota como nos guste.
Lo ideal es prepararlo el día anterior y meterlo en la nevera hasta que se vaya a consumir.

Notas
  1. Yo utilice compota de manzana hecha por mi suegra, pero puedes utilizar la que más te guste.
  2. Si no tenemos trituradora podemos meter todas las galletas en una bolsa cerrada y las golpeamos con cualquier elemento duro, resistente e irrompible (por ejemplo un rodillo).


domingo, 15 de septiembre de 2013

¿Y si hago... BIZCOCHO DE NATA Y LIMÓN?


Tengo que reconocer que las tardes de domingo me generan tristeza, no es algo que me suceda desde que relativamente hace poco, al contrario, recuerdo tener siempre esa misma sensación.
No tienen nada que ver con las mañanas, las mañanas son distintas. Quedas con los amigos para tomar el aperitivo o ves  tu madre en la cocina preparando todo para la comida familiar, o aprovechas para dar un paseo e ir al típico mercadillo o simplemente te levantas tarde y desayunas tranquilamente. 


Pero llega la tarde y todo cambia, volvemos pronto a casa o ni siquiera salimos porque al día siguiente hay que madrugar, porque tienes que preparar el tupper o dejar la comida lista, porque hay que terminar los deberes, practicar con la flauta, preparar la mochila y acostarse pronto.... Siempre tengo la sensación de que en las calles hay menos gente y que todo el mundo tiene ya puesta su mente en el lunes y el fin de semana ha acabado.
Aún peor es cuando encima la tarde es gris o lluviosa, ayyyyy eso hace que sean aún más melancólico y triste. Aunque estoy segura que muchos me diréis que tiene su encanto pero yo no consigo verlo, jejeje


Yo pienso que la vuelta al trabajo, al cole o a tu día a día siempre te roba un pedacito del fin de semana y que muchas veces tu lunes empieza en la tarde del domingo, ¿a vosotros también os pasa? ¿quizás es que yo soy un poco rara? Pues también puede ser jejejeje. Y que conste que no estoy diciendo que no las disfrute o lo pase bien, pero siempre, siempre, siempre llega un momento en la tarde que me invade esa sensación.
Así que para combatir este estado de animo, hacer más llevadera esta tarde de domingo, disfrutar de una buena merienda y para tener una excusa para encender el horno, me he levantado esta mañana y he decidido hacer un bizcocho de nata y limón.


Es un bizcocho facilísimooooo y rapidísimoooooo de hacer (bueno quitando los 45 minutos que tiene que estar en el horno ^_^), lleva muy pocos ingredientes y su sabor es espectacular.
Tiene una textura super suave y esponjosa,recuerda a los bizcochos de todo la vida, aunque nuestra abuelas seguro que lo hacían con las natas que salían al hervir la leche, pero bueno aún así sigue estando buenísimo. Es ideal para el desayuno o la merienda.
Así que os animo a que lo hagáis, lo probéis y me contéis si su sabor os trae algún recuerdo del pasado.

¡Feliz tarde de domingo y buena semana para todos!


¡¡¡ Besazos!!!

Sory

BIZCOCHO DE NATA Y LIMÓN
  • 200 ml de nata para montar (35% materia grasa)
  • 3 huevos
  • 200 gr de azúcar blanco
  • 250 gr de harina normal
  • 1 sobre de levadura química
  • ralladura de medio limón
  • 1 pizca de sal
Precalentamos el horno a 170º.
Preparamos el molde con papel de hornear. Lo untamos con mantequilla y harina (recuerda quitar el excedente de harina).
Tamizamos la harina, levadura y sal. Reservamos.
Separamos las yemas de las claras. 
En otro recipiente batimos la nata, las yemas y el azúcar hasta que esté cremoso.
Añadimos los ingredientes que hemos tamizado y mezclamos bien, hasta conseguir una masa homogénea. Incorporamos la ralladura del limón y mezclamos otro poco más.
Montamos las claras y las vamos añadiendo poco a poco a la mezcla anterior, realizando movimientos envolventes con la espátula o cuchara.
Vertemos la masa en el molde y horneamos durante 45 minutos con calor arriba y abajo y sin ventilador. Pasado el tiempo pinchamos en el centro y si el pinchito sale seco ¡ ya está listo!.
Lo sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla hasta que el molde esté templado. Desmoldamos y lo dejamos enfriar del todo sobre la rejilla.

Notas
  1. Dura en perfectas condiciones 5 días, siempre bien tapado para que no se ponga duro.
  2. Para montar las claras necesitaras una batidora de varillas. Si no la tienes y no quieres dejarte el brazo en el intento :-) puedes añadir los huevos enteros a la mezcla de la nata y el azúcar.
  3. Puedes decorarlo con azúcar glass por encima.
  4. También se le puede añadir trocitos de nueces, avellanas, pasas, etc... Se añaden al final, cuando la mezcla está hecha y antes de incorporarlos, los pasamos por un poco de harina para que al hornear no se vayan al fondo del bizcocho.





martes, 10 de septiembre de 2013

¿Y si hago... DEVIL'S FOOD CAKE?


¡ Estamos de vuelta! Ya ha empezado septiembre y con él, los nuevos propósitos, la vuelta al cole, los nuevos retos, el cambio de armario, en definitiva la vuelta a la normalidad.
Tengo que reconocer que septiembre siempre me ha gustado. Recuerdo el momento en que comenzaba a preparar el nuevo curso; cartera, estuche, lápices, todo nuevo y con ganas de estrenarlo. Y los libros, ¿no os encanta el olor que tienen los libros nuevos?, aún me sigue gustando coger uno recién abierto y pasar las hojas rápido delante de mi nariz.
También preparaba todo para volver a las clases que tenía por la tarde y eso me encantaba, en mi caso eran de baile.
En resumen, volver a la rutina o normalidad, como prefiráis llamarlo. Y tengo que reconocer que en cierto modo llega un momento que acabo echándola de menos.


El verano me gusta mucho y posiblemente sea la estación más divertida de todas, pero el otoño tiene un encanto especial. Sus colores, las tardes de lluvia en el sofá viendo una película, las castañas asadas, los jerseys de punto que atrapan y te sientes como un peluche, la vuelta al cola cao calentito (jejeje si lo confieso sigo desayunando cola cao ^_^) y podría seguir con la lista. Seguro que a más de uno os gusta tanto el otoño como a mí.


Pues como creo que el verano esta llegando a su fin, y casi igual que lo comencé, decidimos hacer una barbacoa toda la familia con la excusa de despedirlo. Este verano ha sido, digamos algo distinto, pero no hay nada que no se pueda superar cuando la familia esta unida.
Esta vez, tuve tiempo para pensar que hacer y poder organizarme con más tranquilidad. Tenía muchas ganas de hacer un layer cake, para seguir practicando después del curso con Alma Obregón. Hay uno de ellos que me tenía loca, Devil's Food Cake, que no tiene nada que ver con el Angel Food Cake.


 El Devil's Food Cake apareció por primera vez en Estados Unidos hacia los comienzos de 1900 en Illinois. La primera receta fue publicada por Sarah Tyson Rorer en New Cook Book en 1913. La historia nos dice que el Devil's Food Cake tiene sus orígenes en un pastel rojo con crema blanca (muy parecido al Red Velvet Cake, no la variedad que encontramos ahora el cualquier libro o pastelería).
La receta original es una mezcla de aroma de chocolate, harina, huevos, manteca y un tinte de color rojo brillante en honor a su diabólico nombre. Pero cuando en la década de los 70, el tinte de color rojo se vinculó con el cáncer, el cambio a la variedad con chocolate negro se abrió paso, y tuvo tanto éxito que se convirtió en un estándar para este pastel.
En la actualidad se pueden encontrar muchísimas variantes de esta tarta, pero algo que la hace inconfundible es su típico sabor a fuerte y profundo chocolate amargo.


Para los que somos chocoadictos, tengo que decir que está IMPRESIONANTE, tanto chocolate junto hace que te mueras por los huesitos de esta tarta. La crema la modifiqué, añadiendo una parte de chocolate con leche para que no fuera tan amarga, ya que me arriesgaba a que a mis sobris no les gustase.
Bueno, pues os deja la receta que seguí de Martha Stewart, a mi me parece bastante sencilla. Hice alguna modificación.
Solo me queda deciros que, animo con el mes de septiembre, es un mes muy bonito y lleno de nuevos y magníficos retos. ¡ A POR SEPTIEMBRE!



¡¡¡ Miles de besos!!!

Sory

DEVIL'S FOOD CAKE (Para 3 moldes de 18 cm)

  • 1 + 1/2 taza de mantequilla sin sal ( 340 gr) a temperatura ambiente
  • 3/4 taza de cacao puro en polvo Valor (85 gr)
  • 3/4 taza de agua hirviendo (180 ml)
  • 3 tazas de harina normal (330 gr)
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 2 + 1/4 tazas de azúcar ( 450 gr)
  • 3/4 taza de nata fresca (170 gr)
  • 4 huevos grandes
  • 1 cucharada de extracto de vainilla
PARA LA CREMA DE CHOCOLATE
  • 250 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 250 gr de azúcar glass
  • 50 gr de chocolate amargo (49% - 53%)
  • 50 gr de chocolate con leche
  • 1 cucharada de leche entera
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
- Untamos los moldes con mantequilla. Ponemos papel de hornear en la base y volvemos a untar el papel con mantequilla. Espolvoreamos los moldes con cacao en polvo hasta crear una capa y después quitamos el exceso.
- Precalentamos el horno a 165º - 170º.
- En un recipiente incorporamos el agua hirviendo al cacao en polvo. Mezclamos hasta que no haya grumos. Añadimos la nata fresca y volvemos a mezclar. Dejamos enfriar, hasta que tenga una temperatura ambiente. Reservamos.
- En otro recipiente tamizamos la harina, el bicarbonato y la sal. También reservamos.
- Batimos la mantequilla y el azúcar, hasta conseguir una mezcla suave y esponjosa ( 4 o 5 minutos). Vamos agregando los huevos uno a uno, no incorporamos el siguiente hasta que el huevo anterior esté bien mezclado. Repasar los lados del recipiente si fuese necesario para que todo este bien batido.
- Añadimos la cucharadita de extracto de vainilla y batimos durante 1 minuto.
- Batiendo a velocidad baja, vamos incorporando la harina en varias partes, alternándola con la mezcla de cacao. Tenemos que empezar y terminar con harina ( harina -  cacao - harina -  cacao -  harina). Recuerda no batir durante mucho tiempo, sino el bizcocho quedará muy compacto y nada esponjoso.
- Repartimos a partes iguales la mezcla entre los tres moldes.
- Horneamos durante 25 - 30 minutos o hasta que pinchemos en el centro del bizcocho y salga seco.
- Los sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla. Cuando esten templados, desmoldamos y los dejamos que sigan enfriando.

Ahora toca preparar la crema:

- Derretimos los dos tipos de chocolate al baño maría o en el microondas (cuidado no se queme). Dejamos enfriar, ya que si incorporamos el chocolate a la mantequilla aún caliente, entonces no conseguiremos la crema que buscamos.
- Tamizamos el azúcar glass.
- Batimos, a velocidad máxima, la mantequilla junto con el azúcar, la leche y el extracto de vainilla hasta conseguir una mezcla cremosa y esponjosa, sabrás que ya está cuando se vuelva mas blanca.
- Ahora añadimos el chocolate ¡recuerda tiene que estar a temperatura ambiente! y batimos a velocidad máxima durante 5 minutos más. Si ves que sigue todavía líquida, seguiremos batiendo hasta   que espese lo suficiente.

Por último ¡ a montar la tarta!

- Nivelamos los tres bizcochos. Si no tenemos nivel, podemos hacerlo con un cuchillo de sierra grande. Tenemos que conseguir que los bizcochos estén lo mas rectos posible.
- Montaremos la tarta sobre una bandeja de cartón (podéis encontrarlas en Mercadona). Untaremos en el centro de la bandeja un poco de crema para que no se nos mueva la tarta cuando la decoremos.
- Ponemos el primer bizcocho boca abajo. Yo elijo siempre el que más feo me parece.
- Añadimos una capa de crema.
- Montamos el siguiente bizcocho también boca abajo.
- Volvemos a poner otra capa de crema.
- Ponemos el último bizcocho boca abajo, el más bonito que nos haya quedado :-)
- Untamos por toda la tarta una capa muy fina de la crema y la metemos a la nevera durante 15 minutos, así evitaremos que se desmigue cuando la pongamos la última capa.
- Pasado el tiempo, la sacamos de la nevera y decoramos untando una buena capa de la crema por toda la tarta.

Notas

Cuando hablo de tazas, me refiero a las tazas medidoras americanas. Podeis comprarlas aquí. No sirven tazas normales.
Para repartir la masa entre los tres moldes, lo hago con una cucharada de helado y voy repartiendo las mismas cucharadas a cada molde.
La sacaremos de la nevera 20 minutos antes de cortarla.