martes, 10 de septiembre de 2013

¿Y si hago... DEVIL'S FOOD CAKE?


¡ Estamos de vuelta! Ya ha empezado septiembre y con él, los nuevos propósitos, la vuelta al cole, los nuevos retos, el cambio de armario, en definitiva la vuelta a la normalidad.
Tengo que reconocer que septiembre siempre me ha gustado. Recuerdo el momento en que comenzaba a preparar el nuevo curso; cartera, estuche, lápices, todo nuevo y con ganas de estrenarlo. Y los libros, ¿no os encanta el olor que tienen los libros nuevos?, aún me sigue gustando coger uno recién abierto y pasar las hojas rápido delante de mi nariz.
También preparaba todo para volver a las clases que tenía por la tarde y eso me encantaba, en mi caso eran de baile.
En resumen, volver a la rutina o normalidad, como prefiráis llamarlo. Y tengo que reconocer que en cierto modo llega un momento que acabo echándola de menos.


El verano me gusta mucho y posiblemente sea la estación más divertida de todas, pero el otoño tiene un encanto especial. Sus colores, las tardes de lluvia en el sofá viendo una película, las castañas asadas, los jerseys de punto que atrapan y te sientes como un peluche, la vuelta al cola cao calentito (jejeje si lo confieso sigo desayunando cola cao ^_^) y podría seguir con la lista. Seguro que a más de uno os gusta tanto el otoño como a mí.


Pues como creo que el verano esta llegando a su fin, y casi igual que lo comencé, decidimos hacer una barbacoa toda la familia con la excusa de despedirlo. Este verano ha sido, digamos algo distinto, pero no hay nada que no se pueda superar cuando la familia esta unida.
Esta vez, tuve tiempo para pensar que hacer y poder organizarme con más tranquilidad. Tenía muchas ganas de hacer un layer cake, para seguir practicando después del curso con Alma Obregón. Hay uno de ellos que me tenía loca, Devil's Food Cake, que no tiene nada que ver con el Angel Food Cake.


 El Devil's Food Cake apareció por primera vez en Estados Unidos hacia los comienzos de 1900 en Illinois. La primera receta fue publicada por Sarah Tyson Rorer en New Cook Book en 1913. La historia nos dice que el Devil's Food Cake tiene sus orígenes en un pastel rojo con crema blanca (muy parecido al Red Velvet Cake, no la variedad que encontramos ahora el cualquier libro o pastelería).
La receta original es una mezcla de aroma de chocolate, harina, huevos, manteca y un tinte de color rojo brillante en honor a su diabólico nombre. Pero cuando en la década de los 70, el tinte de color rojo se vinculó con el cáncer, el cambio a la variedad con chocolate negro se abrió paso, y tuvo tanto éxito que se convirtió en un estándar para este pastel.
En la actualidad se pueden encontrar muchísimas variantes de esta tarta, pero algo que la hace inconfundible es su típico sabor a fuerte y profundo chocolate amargo.


Para los que somos chocoadictos, tengo que decir que está IMPRESIONANTE, tanto chocolate junto hace que te mueras por los huesitos de esta tarta. La crema la modifiqué, añadiendo una parte de chocolate con leche para que no fuera tan amarga, ya que me arriesgaba a que a mis sobris no les gustase.
Bueno, pues os deja la receta que seguí de Martha Stewart, a mi me parece bastante sencilla. Hice alguna modificación.
Solo me queda deciros que, animo con el mes de septiembre, es un mes muy bonito y lleno de nuevos y magníficos retos. ¡ A POR SEPTIEMBRE!



¡¡¡ Miles de besos!!!

Sory

DEVIL'S FOOD CAKE (Para 3 moldes de 18 cm)

  • 1 + 1/2 taza de mantequilla sin sal ( 340 gr) a temperatura ambiente
  • 3/4 taza de cacao puro en polvo Valor (85 gr)
  • 3/4 taza de agua hirviendo (180 ml)
  • 3 tazas de harina normal (330 gr)
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 2 + 1/4 tazas de azúcar ( 450 gr)
  • 3/4 taza de nata fresca (170 gr)
  • 4 huevos grandes
  • 1 cucharada de extracto de vainilla
PARA LA CREMA DE CHOCOLATE
  • 250 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 250 gr de azúcar glass
  • 50 gr de chocolate amargo (49% - 53%)
  • 50 gr de chocolate con leche
  • 1 cucharada de leche entera
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
- Untamos los moldes con mantequilla. Ponemos papel de hornear en la base y volvemos a untar el papel con mantequilla. Espolvoreamos los moldes con cacao en polvo hasta crear una capa y después quitamos el exceso.
- Precalentamos el horno a 165º - 170º.
- En un recipiente incorporamos el agua hirviendo al cacao en polvo. Mezclamos hasta que no haya grumos. Añadimos la nata fresca y volvemos a mezclar. Dejamos enfriar, hasta que tenga una temperatura ambiente. Reservamos.
- En otro recipiente tamizamos la harina, el bicarbonato y la sal. También reservamos.
- Batimos la mantequilla y el azúcar, hasta conseguir una mezcla suave y esponjosa ( 4 o 5 minutos). Vamos agregando los huevos uno a uno, no incorporamos el siguiente hasta que el huevo anterior esté bien mezclado. Repasar los lados del recipiente si fuese necesario para que todo este bien batido.
- Añadimos la cucharadita de extracto de vainilla y batimos durante 1 minuto.
- Batiendo a velocidad baja, vamos incorporando la harina en varias partes, alternándola con la mezcla de cacao. Tenemos que empezar y terminar con harina ( harina -  cacao - harina -  cacao -  harina). Recuerda no batir durante mucho tiempo, sino el bizcocho quedará muy compacto y nada esponjoso.
- Repartimos a partes iguales la mezcla entre los tres moldes.
- Horneamos durante 25 - 30 minutos o hasta que pinchemos en el centro del bizcocho y salga seco.
- Los sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla. Cuando esten templados, desmoldamos y los dejamos que sigan enfriando.

Ahora toca preparar la crema:

- Derretimos los dos tipos de chocolate al baño maría o en el microondas (cuidado no se queme). Dejamos enfriar, ya que si incorporamos el chocolate a la mantequilla aún caliente, entonces no conseguiremos la crema que buscamos.
- Tamizamos el azúcar glass.
- Batimos, a velocidad máxima, la mantequilla junto con el azúcar, la leche y el extracto de vainilla hasta conseguir una mezcla cremosa y esponjosa, sabrás que ya está cuando se vuelva mas blanca.
- Ahora añadimos el chocolate ¡recuerda tiene que estar a temperatura ambiente! y batimos a velocidad máxima durante 5 minutos más. Si ves que sigue todavía líquida, seguiremos batiendo hasta   que espese lo suficiente.

Por último ¡ a montar la tarta!

- Nivelamos los tres bizcochos. Si no tenemos nivel, podemos hacerlo con un cuchillo de sierra grande. Tenemos que conseguir que los bizcochos estén lo mas rectos posible.
- Montaremos la tarta sobre una bandeja de cartón (podéis encontrarlas en Mercadona). Untaremos en el centro de la bandeja un poco de crema para que no se nos mueva la tarta cuando la decoremos.
- Ponemos el primer bizcocho boca abajo. Yo elijo siempre el que más feo me parece.
- Añadimos una capa de crema.
- Montamos el siguiente bizcocho también boca abajo.
- Volvemos a poner otra capa de crema.
- Ponemos el último bizcocho boca abajo, el más bonito que nos haya quedado :-)
- Untamos por toda la tarta una capa muy fina de la crema y la metemos a la nevera durante 15 minutos, así evitaremos que se desmigue cuando la pongamos la última capa.
- Pasado el tiempo, la sacamos de la nevera y decoramos untando una buena capa de la crema por toda la tarta.

Notas

Cuando hablo de tazas, me refiero a las tazas medidoras americanas. Podeis comprarlas aquí. No sirven tazas normales.
Para repartir la masa entre los tres moldes, lo hago con una cucharada de helado y voy repartiendo las mismas cucharadas a cada molde.
La sacaremos de la nevera 20 minutos antes de cortarla.



2 comentarios:

  1. Que pinta, pero yo la verdad que soy un poco patosa para estas tartas. Seguro que estaba buenisima

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    1. Aunque parezca muy complicado luego no es tanto, además lo puedes hacer a tu manera y dándole tu toque personal ;-)
      un besazo!

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