domingo, 13 de abril de 2014

¿Y si hago... TORRIJAS DE LECHE, CANELA Y ANÍS?


Aunque este año se ha hecho rogar, llegó Semana Santa. Creo que no hay un pueblo en España en el que no se respire ese ambiente tan especial que generan estos días.... y a mi personalmente me gusta mucho.

Independientemente de las creencias que cada uno podamos tener y el sentido que le demos a la Semana Santa, creo todo aquello que lo rodea es bonito, emotivo y digno de contemplar. El silencio que se crea cuando ves por la calle esa imagen llevada a hombros durante horas por costaleros,  que  únicamente es roto por el canto de una saeta o el sólo de un tambor y una corneta. Cofrades que han estado todo el año preparando ese momento y ves como lloran de tristeza cuando por la lluvia no pueden sacar a la calle su paso. Personas descalzas, a veces con cadenas o cargando una cruz, caminando por el asfalto por una promesa que han hecho o solamente por devoción. Todo esto consigue emocionarme y ponerme los pelos de punta año tras año. 
Os invito a que dejéis de lado vuestra postura, en cuanto a la cuestión religiosa se refiere, y os paréis cinco minutos a contemplar una escena de Semana Santa de vuestra ciudad, disfrutando de todos los pequeños detalles que la compone.



El dulce típico por excelencia son las torrijas.  Poco se sabe sobre su origen, la versión más extendida es que se elaboraban con el fin de aprovechar el pan duro sobrante en épocas de escasez de alimentos. Sobre todo, era más común su preparación en momentos de ayuno como en Semana Santa, debido a su alto poder energético. En el siglo XV, era un alimento que se daba a las mujeres después de dar a luz, para acelerar su recuperación.

En la actualidad, han dejado de ser un simple alimento recuperador para pasar a ser un postre indispensable. Su popularidad ha hecho que se creen un montón de tipos y combinaciones, aunque a mi en algunas ocasiones sino fuese por la palabra "torrija en la descripción" me costaría llegar a saber que estamos hablando de torrijas....


No consigo recordar una Semana Santa en mi casa sin varias fuentes de torrijas hechas por mi madre y por supuesto para mi, las mejores y más buenas del "mundo mundial" :-) sí, lo sé, seguro que para cada uno de vosotros las mejores torrijas son las que hacen en vuestra casa, pero es que las de mi madre están, tan, tan, tan buenas, que para mi son insuperables ^_^ y uno de los recuerdos más bonitos.  De pequeña le pedía a mi madre que pusiera mucho "caldito" de las torrijas para después bebérmelo, que rico estaba jajajaja.

Sinceramente, no tenía pensado hacerlas, total... ¿para qué quiero hacerlas yo si con las de mi mami soy feliz? pero... después de la pequeña "puntualización" de un amigo, una noche de cañas, diciéndome que esperaba ver en mi blog la receta de torrijas, me animé con ellas. Así que esta receta va por ti, Raúl :-P

Como podréis ver es la más típica y sencilla para hacer torrijas, pero para mi es mi preferida. No tienen ninguna dificultad y se hacen en un ratín. Así que no tenéis ninguna excusa para no hacerlas :-)

Y para vosotros, ¿cuál es vuestro recuerdo más bonito o emotivo de estos días?. ¿Cuál es vuestra receta preferida de torrijas?


Os deseo una feliz semana y que disfrutéis de la Semana Santa

Sory

TORRIJAS DE LECHE, CANELA Y ANÍS (16 torrijas aproximadamente)
  • 1 barra de pan para torrijas
  • 1 litro de leche entera
  • 6 ramas de canela
  • 500 gramos de azúcar blanca
  • 25 gramos de anís en grano
  • 25 gramos de canela molida
  • 3 huevos
  • 200 gramos de harina
  • Aceite de girasol
PREPARACIÓN
  1. En una cazuela, a fuego lento, ponemos la leche, las ramas de canela, 250 gramos de azúcar y el anís, lo retiraremos del fuego cuando llegue a ebullición. Recuerda mover de vez en cuando para que no se queme la leche y se pegue al fondo. Dejamos enfriar.
  2. Cortamos la barra de pan en rodajas de algo más de un dedo de anchas. El corte lo haremos en diagonal para que la rebanada sea más larga.
  3. Batimos los huevos preparándolos para rebozar. Pondremos la harina en otro recipiente que nos facilite el rebozado.
  4.  Calentamos en una sartén suficiente aceite para poder freír bien las torrijas.
  5. Mojamos la rebanada en la leche, dejando que se humedezca bien. La pasaremos por harina y después por el huevo batido.
  6. Freímos cada una hasta que este dorada. La sacamos de la sartén y dejamos que escurra en  un plato con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.
  7. Una vez fritas todas la torrijas, las vamos colando en una o dos fuentes, dependiendo del tamaño de nuestras torrijas o fuentes.
  8. Mezclamos el azúcar y la canela polvo. Espolvoreamos generosamente, primero sobre la base de la fuente y después sobre cada torrija.
  9. Por último, añadimos en la fuente la leche que nos ha sobrado para que se mantengan jugosas.
NOTAS
  • Es mejor dejar la barra de pan a temperatura ambiente un día antes de hacerlas.
  • Deja que enfrie totalmente la leche, si no al meter la rebanada, si esta muy caliente, se deshará.
  • No calientes mucho el aceite ni metas muchas torrijas a la vez, si no se quemarán enseguida.
  • Cuando vayas a consumirlas, coge primero las que están en el fondo de la fuente, ya que se serán las más húmedas.
  • Se conservan en la nevera perfectamente durante 5 días.



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